
Ni siquiera, señores del jurado,
padezco, como alega mi abogado,
locura transitoria.
Disparé al corazón que yo quería,
con premeditación, alevosía
y más pena que gloria.
No, no tiene nada que ver conmigo. Es curioso como siempre encuentras una canción adecuada a lo que te está pasando en un momento determinado. Y es curioso como desde fuera ves como no tiene nada que ver (aparentemente). Pero como yo no soy quién de meterme en el tema, y como no soy yo el que pasa por eso ahora, el verso de arriba no lo elegí yo.
La canción que me encaja a mi en esta historia (y en muchas otras) es una que canté con el protagonista a unos 500 metros de donde está el ahora, hace ya más de 5 años, y sin embargo me sigo acordando. Ánimo a todos, si la vida fuera fácil, no sería divertida.
Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.
Últimamente es más fácil encontrarme en Twitter que en mi blog.






Deja un comentario