
No es muy habitual recibir un mail en el que te invitan a probar un Ferrari en el Circuito del Jarama, y supongo que menos habitual es rechazar la invitación, pero entre unas cosas y otras esta vez he pensado que era mejor quedarse en casa.
Dos de “mis niños” si que han estado allí, Jorge de Diariomotor y Jose (SandMan) de Motorpasión han podido dar una vuelta en un Ferrari F430 al Jarama gracias a la invitación de Philip Morris (Marlboro) y Best Lap.
Además de la pena por no haber hecho la prueba, tanto o más me duele no haber podido aprovechar la oportunidad para conocer en persona a SandMan (que alguno ya denomina mi “cibernovia” por el tiempo que pasamos hablando), al nuevo compañero de oficina (Javier Costas), a Gonzalo Ruíz (al que también “le tengo ganas”, cariñosamente claro) y al resto de asistentes, además de haber aprovechado para hacer networking con responsables de empresas ligadas al mundo del motor.
Espero poder compensar esta falta de asistencia con alguno o varios de los eventos que vienen para los próximos meses: Evento Blog, Congreso de Webmasters (que me ha contado Sacha que va a estar interesante) y el SIMO la quedada de WeblogsSL.
Lo cuentan sus protagonistas:

Hoy a las 4:30 de la tarde me he dado cuenta que no tenía nada para comer, así que me he ido corriendo al supermercado a por “provisiones”. Supongo que la prisa y el hambre me han hecho coger las cosas apenas sin mirarlas.
No compro las cosas por su envase, salvo una excepción: trato de no comprar nada que tenga letras en Comic Sans, manía personal (y compartida por muchos).
Cuando era pequeño, uno de las golosinas que más me gustaban eran los yogures de chocolate, concretamente los de Clesa. Me encantaba su sabor y, no lo voy a negar, su envase, porque tenían bombones dibujados. Supongo que ese “trauma positivo infantil” hace que le tenga aprecio a esa marca, y al tratar de escoger unos que tuvieran pinta de no-muy-insanos y no-muy-insípidos, localicé estos de Clesa.
Cual es mi sorpresa que, al ir a la nevera al coger uno, descubro ese virus contagioso que afecta a los ojos llamado Comic Sans. Su empresa vale 188 millones de euros pero el que le diseña los envases utiliza Comic Sans.
No tengo mucha idea de diseño, no sé ni combinarme la ropa, pero sé reconocer un mal diseño, y Comic Sans lo es: por desagradable, por poco original y por inapropiado. Dice un amigo que en la facultad de diseño industrial, una de sus reglas de oro es no utilizar Comic Sans nunca. ¿Entonces una empresa de esa magnitud no tiene a alguien profesional haciendo sus envases?
Nota 1: Como es de suponer, se lo he enviado a Clesa a través de su formulario de sugerencias.
Nota 2: La web de Clesa también tiene delito, pero si no hubiera sido por sus envases, ni la hubiera visto. Qué web ya se ha ocupado de ellos en su día.
Nota 3: Por cierto, el yogur, aún teniendo en cuenta que no trae esos trozos de naranja que promete el envase, está buenísimo.

Y fin de la lista. Aunque admito que lo del top-20 está cogido por los pelos, y que hacia abajo hay algunas que tampoco lo tienen. Si tuviera implementados los tags, este post llevaría el de “pataleta”.
Fuentes: Yoigo y Wikipedia
Vivir en el pueblo (cobertura 3G Yoigo) « el agujero de gusano
De momento, los defensores de la “L” no se han pronunciado al respecto, “Lacoru”, como así la llaman algunos, sigue manteniendo su denominación tanto en castellano como en gallego.
El nombre de L/A Coruña es una de estas cosas simpáticas en las que, elijas lo que elijas, alguien del “lado contrario” tendrá algo que protestar. Por lo visto, mi denominación neutra de lacoru es neutra para todos, según 20 Minutos, cosa que me alegra.
También me entero que la recomendación de la RAE es La Coruña, que no deja de sonarme un poco extraño, aunque el topónimo en gallego es A Coruña según una ley de Normalización Lingüística.
Me quedaré con A Coruña para dentro de Galicia, La Coruña para fuera y, por supuesto, la coru. Ya no tendré que utilizar mi viejo truco.
Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.





