
Estas son cosecha propia. En persona tienen más gracia, pero no la suficiente como para dedicarme a eso, si no ya lo hubiese intentado en Youtube. Además me he quedado sin el recurso de los autobuses urbanos de Coruña, el ganador de El Rey de la Comedia ya los utilizó.

Probablemente en unos meses me cambie de piso, y una de las cosas que buscaré en el nuevo es que sea adaptable para convertirse en un sitio más cómodo para trabajar. No aspiro a un Googleplex en casa, pero al menos sí una “choza” que me permita sacar la oficina de la habitación, que va siendo horas. También volveré a Santiago después de unos cuantos años viviendo a tiempo casi completo en Coruña, pero eso es otra historia.
Gonzalo me había pasado hace unos días un enlace de The Cool Hunter llamado Creative Work Enviroments, la verdad ninguno me acaba de convencer. Mi cibernovia (la que me quita los puestos) me pasa hoy otro llamado Web 2.0 Workplaces, con las sedes de Seesmic, Twitter, Digg, Netvibes (¡con monitores como el mío!), Facebook y otros.
Seguro que entre Gonzalo, Marcos (our man in London) y los suecos esos puedo montar algo agradable.

El otro día Óscar y yo desarrollamos la guía definitiva para contestar dudas por MSN Messenger o Gtalk. Sobran explicaciones.
Nota para los talibanes: la notación no pretende ser un diagrama de flujo ni UML correcto, no me apetecía repasar.
Sikorsky, famoso diseñador aeronáutico, había mandado colocar el siguiente rótulo en el vestíbulo de su oficina técnica: “el abejorro, según los cálculos de nuestros ingenieros, no puede volar en absoluto, pero el abejorro no lo sabe y vuela”. (vía)
Algunos abejorros no se atreven a volar por miedo a la teoría. Deberían intentarlo, y si caen, pues ya tendrán tiempo de intentar otras cosas. Por otra parte, hay otros insectos que se empeñan en intentar volar a pesar de que no pueden. Ironías de la vida.
Hoy abrí casi por casualidad el vídeo Moby – Porcelain en Youtube. En ese momento me entraron ganas de seguir escuchando música, pero en el portátil no tengo un gran repertorio. ¿Por qué no tirar de Youtube? Si puede haber Youtube Party, la música de fondo debería ser pan comido.
El problema es que la calidad de la música de Youtube no es especialmente buena. Hace unos cuantos años sufría con los mp3 a menos de 192 Kbps de bitrate, y en Youtube por lo que veo andan por 64 o 128 Kbps (parece que depende de varios factores, pero sin entrar en cuestiones técnicas, “se oye mal”).
Y aquí encontramos un ejemplo de esa vuelta atrás. Realmente no es eso, sino una pérdida de ventajas a cambio de otras más grandes. Ahora tenemos vídeo instantáneo de casi cualquier canción (incluyendo joyas que me alegran el día), pero esa comodidad ha hecho que nuestras costumbres se modifiquen y nos volvamos algo más vagos, perdiendo parte de lo que teníamos antes. Como es lógico, no es un problema de la tecnología sino del uso que le damos.
¿Más ejemplos? Para mí el más grande, el paso del IRC al MSN Messenger que muchos sufrimos hace unos años. Pasamos de tener un interfaz algo seco pero con muchas funcionalidades a un programa “para tontos” completamente capado y en el que hacer cosas sencillas, como hablar con varias personas a la vez, ya no es tan obvio como lo era antes. Y no hablamos ya de ver cuánto tiempo lleva sin hablar una persona, cuánto tiempo lleva conectada, etc.
Y mi ejemplo favorito, por lo sencillo que es: en Yoigo, no recibes el aviso de llamadas perdidas si no tienes el buzón de voz activado. Me planteo pasar mi línea personal a Yoigo y aceptar este pequeño handicap. Este servicio me pareció muy interesante cuando lo tuve por primera vez, y ahora veo que podría renunciar a él sin mucho problema. Da que pensar, ¿no?
Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.





