Post Format

De ideas e ilusiones

El mal camino

Esta mañana escuchaba en la radio a una persona de una asociación de empresarios hablando del emprendimiento para salir de la crisis.

El mensaje era el siguiente: lo importante de emprender es tener una buena idea y creer en ella. Lo difícil es conseguir financiación.

No puedo imaginarme un más erróneo. Cuando tenemos una idea, siempre nos parece brillante y viable. Incluso a los que ya hemos tenido muchas ideas que sabemos que no eran tan buenas como parecían. Mucha gente se queja de no tener memoria, pero no he conocido a nadie que se queje de no tener criterio. Es un defecto, o quizás una virtud, propio de los humanos: creer en nuestras ideas.

Respecto a la financiación puedo estar de acuerdo en parte. Sí, imagino que hace unos años el banco prestaba dinero para cualquier cosa y ahora no. Pero me parece un mensaje doblemente nocivo. Para empezar ya estamos echando balones fuera: lo difícil es que los demás no nos hacen caso. Mal vamos. Segundo, si no consigues financiación para tu idea es que no era tan buena. Yo con diez millones de euros haría un programa de motor tan bueno como Top Gear. ¿Es buena mi idea? No lo creo, lo sería si lo pudiese hacer con los recursos que tengo a mi alcance.

Y por último, si preguntas a la mayoría de inversores te dirán que lo que falta no es dinero, sino proyectos buenos e invertibles. Y estoy de acuerdo.

Las ideas no valen nada

O casi nada. Sobre todo porque posiblemente no sean viables. Las cosas funcionan de una forma mucho más compleja y mucho menos intuitiva de lo que pensamos. Para tener una buena idea basta con fijarse y tener buena voluntad de solucionar o mejorar algo. Para que se convierta en un proyecto viable, hace falta además entender en la máxima profundidad cómo actúan todas las partes implicadas en ese proceso.

Por ejemplo: la gente tiene una necesidad que yo puedo suplir. Están dispuestos a pagar por ella y para mí es rentable. ¿Gran idea, no? Lo que ocurre es que puede que esa gente nunca pueda llegar a ti, ni tú a ellos. Por esto fracasan la mayoría de proyectos en internet.

La solución

Mi opinión es que para un negocio o proyecto, ya sea desde una empresa grande o un autónomo, si me tengo que quedar con dos ingredientes clave son estos: equipo y sector. ¿Es una persona con talento y que se esfuerza, y que consigue resolver problemas por sí mismo y no echarle la culpa a otros (por ejemplo, el banco)? ¿Va a trabajar en un sector en el que un buen proyecto es rentable?

Yo animo a todo el mundo a intentarlo, a equivocarse y a volver a levantarse. Pero no a perder el tiempo pensando que las cosas son tan sencillas como tener una idea y creer en ella. Posiblemente una mejor aproximación es creer en uno mismo y estar dispuesto a modificar la idea todas las veces que haga falta hasta que sea viable.

Interesante lectura relacionada: El tongo de los 50 euros para jóvenes emprendedores Se podría resumir en que es positivo que todos los que deban ser emprendedores lo consigan, pero no en que todo el mundo lo intente sin conseguirlo.

One comment

  1. En medio de tanta autofelación del mundillo “emprendedor”, reconforta comprobar que todavía queda gente con los pies en la tierra, capaces de apartarse de todo ese discurso de que basta con tener voluntad, etc., etc., y darse cuenta de que lo verdaderamente importante es la capacidad de poner en práctica las cosas.

    Buen artículo.

Leave a Reply

Required fields are marked *.