Texto de ejemploSeat ha puesto en el mercado una versión de bajo consumo del León, denominada Seat León Ecomotive. Posiblemente sea uno de los modelos que mostrará en el Salón de Ginebra, el próximo mes de Marzo.
La ampliación de la gama con su entrada en nuevos segmentos y la reducción de plantilla son algunas de las estrategias de la marca para hacer frente a la ralentización del crecimiento en ventas de coches que se espera en 2008.
Esto no es un texto real (podría serlo), es un ejemplo académico de los tipos de enlaces a nuestro contenido que nos podemos encontrar. Utilizo Motorpasión porque puedo tengo ejemplos en mente, pero lógicamente en la realidad no utilizamos esos enlaces poco éticos que explicaré más adelante. No voy a hablar de qué palabras deberían ser las que lleven el enlace, creo que el sencillo artículo de rvr El arte de enlazar lo resume perfectamente (por cierto, en mi ejemplo no estaría aplicando estas normas).
Podemos ver tres tipos de enlaces distintos en función de lo contextuales al tema que son:
Esta sutil trampa (la del tercer tipo), casi inofensiva pero muy mezquina en su origen, no la veo en blogs comerciales “de a pie” sino en blogs corporativos de alguna gente relativamente importante. Cada uno es libre de enlazar lo que quiera y como quiera en su blog, pero yo al menos me siento decepcionado cuando veo mezclados enlaces interesantes que aportan algo al contenido que estoy leyendo con técnicas de posicionamiento legítimas pero que van contra la experiencia del usuario. A mí, al menos, me decepcionan.
(Iba a titularlo “Random thoughts from Seville Airport” inundado por el espíritu Calacanis, pero casi mejor dejo un título más descriptivo)
Aprovecho la estancia en el aeropuerto para escribir algunas de las ideas que me llevo de vuelta en la maleta después del Evento Blog España 2007. No sé si este formato de post es más agradable para el lector o sólo es una excusa para no redactar un post correctamente, pero teniendo en cuenta el sueño acumulado esta ventaja no me viene mal.
Para saber más, no os perdáis los básicos.
Una de las cosas que se pregunta un blogger es cómo serán sus lectores. Y curiosamente la duda es la misma cuando te leen 10 personas que cuando te lee un millón.
Pero, dejando a un lado los estudios demográficos que son útiles para otras cosas pero no sirven para satisfacer la curiosidad, la ventana de contacto más directa son los comentarios. En Motorpasión, en un rango horario muy amplio, publicar un post tiene comentarios inmediatamente, y vas a buscar ese primer feedback corriendo para ver qué impresiones causa lo que cuentas, si la gente comparte tu opinión, si has metido la pata en algo, etc.
Los comentarios se convierten entonces en una referencia para el blogger, como es lógico por otra parte. El problema viene con algunas paradojas sobre el número de comentarios que genera un post. Es chocante, y mucho, ver como puedes ir a un evento, grabar algo, pasarte una tarde entera editando el video y subiéndolo para llegar a publicarlo y que apenas tenga comentarios.
No es un caso exagerado. Es más, es una regla habitual. Mi compañero SandMan tiene un post de este estilo con los vídeos de un Trial 4×4, con 5 comentarios, de los cuales dos son suyos, que podría tener casi el récord al post menos comentado. Mi mini-reportaje sobre el Mazda2 tiene 6 comentarios. Como curiosidad, el post anterior y posterior tienen 14 y 38 comentarios, siendo de los normalitos. Entonces te preguntas: ¿qué he hecho mal? ¿es que la gente no valora el contenido elaborado o es que el mío es malo?
Nada más lejos de la realidad. Para empezar, la cifra de 6 o 40 comentarios no es tan grande si tenemos en cuenta los 1,22 millones de usuarios únicos de Motorpasión. Es decir, el grueso de gente que lee, no comenta. Y para esto no hace falta mirar cifras, sólo hacernos las siguientes preguntas:
Mi ratio es bastante bajo, lo admito. Lo que nos lleva a otra pregunta:
Mi respuesta, de nuevo, es no. Hay temas que son más propicios para comentar, sobre todo teniendo en cuenta que podemos separar el perfil de persona que viene a buscar información y otra que viene por un aspecto más ocioso, el segundo grupo es más propicio a dejar comentarios habitualmente.
Otro factor es la propia extensión y elaboración del post/artículo. Cuando asistes a un evento y cuentas todos sus detalles, es más difícil que alguien pueda aportar un buen comentario que si dejas una conversación abierta a partir de una pequeña información de la que no puedes dar datos de primera mano. De nuevo, yo hago lo mismo: tiendo a comentar en sitios donde creo que puedo aportar cosas nuevas, y si alguien ha asistido a un evento y lo está contando con todo detalle, poco más puedo aportar que una felicitación por su trabajo.
Por último (aunque puede que se me queden algunos aspectos más), la temática es fundamental. Y para esto no hace falta hablar de Internet, ocurre lo mismo en el mundo real: tenemos tendencia a comentar con nuestros amigos noticias vistosas o sorprendentes más que otras importantes. Pero esto no quiere decir que no leamos las importantes y que sepamos que son más importantes (esto no es aplicable a todo el mundo, y de ahí el peligro del amarillismo de la prensa). Hago comentarios y chistes con mis amigos sobre Melendi y el avión y no sobre el cambio climático, pero esto no significa que lea más de lo primero que de lo segundo ni lógicamente que me importe más.
Eso explica, por ejemplo, por qué en un blog de coches tiene más comentarios un vídeo sobre aparcamiento que las pruebas serias. Es otro tipo de información que tiene menos tendencia a ser comentada, pero los lectores la valoran independientemente de que la comenten o no.
Cuando me preguntan cuánto se puede ganar con un blog, respondo comparándolo con cuánto se puede ganar con un “vídeo”. O sea, que depende. Depende si el vídeo es sobre la comunión de tu sobrino o se trata de una película como El Señor de los Anillos. Uno nunca generará ingresos y otro superó los mil millones de dólares.
Como ya he dicho por aquí en más de una ocasión, un blog es un formato, y sus ingresos o su valor vienen determinados por el modelo de negocio que haya detrás y no por si los dos caben en una caja de plástico de tamaño VHS.
Continuando con la analogía, la ganancia que pueda generar un vídeo no se mide por la cantidad de actores, ni por su duración, ni siquiera por la cantidad de gente que hable de él (aunque alguno de estos parámetros pueda influir, no es decisivo fuera de contexto). Por el mismo motivo, valorar un blog por páginas vistas, pagerank, enlaces o número de posts no tiene sentido si estos factores no se utilizan como complemento al modelo de negocio.
Todo esto viene al hilo de una noticia en Barrapunto: Las diferentes valoraciones de los blogs entre España y Estados Unidos, comparando la adquisición de un blog americano por 10 millones de dólares con la venta de finanzzas.com por 2.000 euros (enhorabuena a Gonzalo y Javier, por cierto), sin meterse a valorar qué hay detrás de cada uno. Y con esto no quiero decir que no puedan estar sobrevalorados o minusvalorados, pero preguntarse cuánto vale un blog, en general, es como pretender ganar un millón de euros con mis videos de las vacaciones.

El pasado jueves Subaru realizaba una presentación para bloggers del nuevo Impreza con la ayuda de Addoor. Si bien las empresas tecnológicas suelen contar con los bloggers para este tipo de presentaciones, en España era una novedad esta atención.
Ha merecido la pena cogerme un avión hasta Madrid, quizás no tanto por ver el coche (podría esperar y verlo en algún concesionario de aquí), pero sí por poder hablar con los responsables de Subaru, asistir a una presentación de este tipo y aprovechar un par de días para desvirtualizarme con gente como Gonzalo Ruíz o Javier Costas.
Mi resumen sobre el coche lo podéis encontrar en Motorpasión: Subaru Impreza 2007 en profundidad e impresiones de su presentación. A continuación, unas pequeñas reflexiones sobre el papel de los bloggers en este tipo de eventos. Para quién no lo quiera leer, lo resumo: está bien que las empresas se acerquen a los blogs, siempre y cuando respeten su libertad de opinión (en este caso ha sido así) y los bloggers sean responsables y no se “vendan” a cambio de regalos, una cena o buen trato, de la misma manera que la ausencia de estos elementos no debería ser motivo para hablar mal del producto.
(more…)Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.
Últimamente es más fácil encontrarme en Twitter que en mi blog.





