
No son nubes, no. Es la gran obra del ser humano, dudo si por dinero (me dicen que no) o por simple locura.
Y como cada uno ataca por donde puede, me toca hablar de irónica publicidad contextual, en la foto de más abajo. No es contextual, es casual, y ya es el segundo medio en el que lo veo. Lo gracioso es que si la situación estaba prevista (no es muy difícil, ocurre todos los años aunque este más) no haya medios para evitarlo. Y sin caer en críticas de señoras de televisión que dicen que no hay derecho que esto lleve ardiendo toda la tarde y nadie haya venido a apagarlo, a un nivel más global parece que no estabamos preparados para lo que sabíamos que iba a ocurrir.
Un saludo entre humo, sirenas y aviones. Y eso que la ciudad no arde (de momento).

Más información y fotos en el correo gallego... y en los blogs.
P.D.: Ni el hospital clínico se libra.

Ya decía yo que lo del Papa sería como la campus o como el fútbol con una temática algo más aburrida, pero me preguntaba si al caer la noche seguirían los preceptos de la religión que apoyan. Duda resuelta.
El tema es que cualquier excusa es buena para reunirse y mostrar tu fanatismo hacia lo que sea. Con el fútbol ya estoy acostumbrado, pero viendo cuarenta viejas y familia cantando a coro se nota, se siente, el papa está presente no puedo evitar la vergüenza ajena. Y más cuando lo hacen sobre el mullido césped al lado del impresionante edificio… en el que dormí yo una semana cuando césped y edificio eran grava y excavadora.
El País: De juerga con los jóvenes del Papa
Y más: Lo que no cuentan de la visita del Papa
Esta época de exámenes (o análogos) es la que más le hace plantearse a uno el camino que está tomando. Y volviendo a caer en los mismos tópicos, de verdad lo que menos me gusta ahora mismo de mi carrera es la percepción social que tiene. No me da miedo encontrar trabajo cuando lo busque, ni que sea complicada o que necesite muchas horas y mucha concentración (si es que esto es así).
La Ingeniería Informática (o técnica) es la anti-medicina. Nadie duda de la capacidad de los médicos, y son admirados. La cuestión es que ellos también se emborrachan los jueves, dudan en prácticas y exámenes, meten la pata y acaban por despreciar su trabajo o a sus clientes (pacientes). Puedo aceptar que su carrera es más difícil que la mía y que su labor es más importante, pero el déficit de reconocimiento que nosotros tenemos les sobra a ellos.
Ahora llega el momento de recordar frases o situaciones, por orden cronológico inverso. Y sin culpar a quienes me lo hayan dicho, el problema no es en absoluto de ellos, pero sí es representativo de lo que viene más adelante:
De verdad que a lo largo de los años he intentado buscar los ejemplos más estúpidos y denigrantes para mi interlocutor para que se dé cuenta de la tontería que está diciendo. Pero no, no funcionan. Es difícil imposible hacer entender a una gran mayoría de gente la diferencia entre crear algo y usar algo. Y hablo de esto porque ya ni se me pasa por la cabeza pretender que entiendan qué es ese algo. La cuestión es que un estudiante de ingeniería industrial no trabaja de repartidor de pizza en moto porque un motor está relacionado con su carrera, ni alguien de ingeniería aeronáutica trabaja vendiendo bocadillos en la cafetería del aeropuerto porque el aeropuerto esté relacionado con su carrera.
Hasta aquí lo que no somos. Ahora, lo que no somos pero quizás deberíamos ser.
El título del post viene de un post del blog Buenos días, Silicon Valley, de obligada lectura a quién esté metido en el ajo. Resumido en pocas líneas: En España el emprendedor es el que estudia empresas, cuando debería ser un ingeniero. Si quieres una empresa estudia empresas, lo que además implica que en principio no vas a estudiar otra cosa. ¿De qué es tu empresa entonces? Los ingenieros en principio sólo somos mano de obra barata, a pesar de que deberíamos ser quienes nos comiéramos el pastel. En Estados Unidos no pasa eso. Stop. Punto y pelota.
De ahí el título. A todo el mundo le suena raro. Aquí es una locura pensar que persona que teóricamente está preparada mejor que nadie para iniciar un proyecto/negocio tecnológico lo haga realmente en vez de ser un pobre trabajador sin iniciativa. ¿Y la culpa de quién es? Hoy no hay culpas. Cada uno tiene lo que se merece.
Artículo original de obligada lectura a quién le afecte: ¿Estudias informática? ¡Ah, un emprendedor!

Me sorprende la falta de planificación de alguna gente. Sinceramente hasta ahora pensaba que el no te llamé porque no tenía saldo era una falsa excusa. De hecho prefería pensar que yo no era digno para ser llamado antes que pensar que los vínculos sociales eran sólo una aplicación de la tecnología, y que se podían producir cuando ésta quería.
Diversas pruebas en los últimos días me hacen ver que no: realmente es más difícil mantener una amistad con alguien que tiene móvil de prepago que con alguien que lo tenga de contrato o bien tenga vías alternativas de comunicación (véase mensajería instantánea por internet o compartir patio de luces).
Sin tener edad ni experiencia suficiente para contar batallitas sobre móviles, recuerdo que yo tuve durante años un móvil de prepago. Pero cuando llegaba a 500 pesetas, lo recargaba, para no quedarme sin saldo. Seré un paranoico, poco vividor, poco arriesgado o puede que no soporte que la tecnología decida mi vida. El caso es que si esta gente siguiera el mismo razonamiento para su coche las grúas no dejarían de trabajar: “llené el depósito y me puse a hacer kilómetros hasta que me quedé tirado”.
Y ya no hablemos de que en la mayoría de las compañías te sale rentable tener un contrato si tu consumo es mayor de siete euros en prepago. Y pongo siete en número no vaya a ser que alguien piense que estoy hablando de números y no lo entienda.
Para ilustrar el post, qué mejor que el último “servicio” de Movistar, el colmo de la tacañería por parte de los consumidores y el colmo de la poca vergüenza por parte de la empresa: oyes neno déjame un euro para llamar. Sólo vi cosa igual una tarde en pleno centro de mi ciudad cuando un catorceañero se acercó para pedirme un euro para calimocho. Ahora me arrepiento el haberme reído de él, podría estar dirigiendo campañas de márketing de multinacionales.

“Ensayan y arman tanto o más ruido que los del ‘botellón’” (...) Todo es disparatado, año tras año, y el abuso encapuchado va a más, lejos de amainar. ¿Ustedes se imaginan que cualquier otro colectivo, religioso, político, social, sindical, gremial, sexual, deportivo, juvenil, pretendiese lo que la Iglesia consigue, sin que rechiste casi nadie? Los jerarcas y acólitos de esa fe (por otra parte minoría: según las más recientes encuestas, sólo el 14% de los españoles se declaran católicos practicantes) se apropian de las principales y más céntricas calles de todas las ciudades, durante una semana entera. El tráfico queda interrumpido, las actividades normales y las urgencias son mandadas a paseo, los vecinos quedan cautivos en sus casas, y un monumental estruendo de sombríos tambores y trompetas tétricas se apodera del espacio común, impidiéndolo todo durante larguísimas horas (¿por qué las procesiones van a paso de procesión, y tardan cuatro y cinco horas en hacer recorridos que a paso normal llevarían a lo sumo una?). Sí, imagínense por un momento que unas bandas de jóvenes impusieran algo equivalente, siete días seguidos; que quisieran ocupar incesantemente las calles con su percusión y sus metales, con exasperante lentitud para hacer durar más el tormento. Y quien dice bandas de jóvenes dice de cualesquiera otros individuos, asociaciones o congregaciones. A nadie se le permitiría semejante atropello.
Aunque buena parte de mis lectores lo sean también de Escolar.net, hay algunas que merecen ser remarcadas. La postura es excesiva, no creo que fuera bueno para nadie un botellón de estas características. Pero sí es curioso como se crucifican a los adeptos a la fiesta alcohólica sin límites y se canonizan a los adeptos religiosos: al fin y al cabo alcohol y religión sólo son dos formas de escapar de la realidad.
Comparen ustedes mismos:
Semana-Santa.org
Tranoschando.com
Pásalo.
Vía: Escolar.net
Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.
Últimamente es más fácil encontrarme en Twitter que en mi blog.





