el agujero de gusano

este es el agujero y yo soy el gusano

Archive for the ‘Varios’ Category

Saturday
Jan 14,2012

“Las marcas te diferencian. Te distinguen del resto” (Anuncio Opticalia)

En Tele5 y Antena 3 están con las marcas. Ana Rosa nos lo cuenta en un anuncio. Opticalia, que vende gafas, nos explica que las marcas nos diferencian. Supongo que nos diferencian de los que utilizan otras marcas, y nos acercan a quienes utilizan la misma.

El desencadenante de este discurso desesperado es la crisis. Pero el origen es algo más profundo. Es la dificultad de esas marcas por mantener su status frente a otros competidores que aportan lo mismo por menos. Y esto no sólo se aplica a las espinacas congeladas, es un modelo que vemos repetido: (more…)

Controladores aéreos y huelgas

  • Filed under: Varios
Friday
Dec 3,2010

Escrito ayer en mi viaje de 10 horas entre Santiago de Compostela y Lisboa, que están a 5 horas en coche. Hoy, 3 de Diciembre, comienzo del puente, han cerrado al tráfico aéreo muchos aeropuertos y cancelado vuelos, fastidiando el puente a muchos (a mí incluido). Era un borrador para elaborar más, pero creo que es el día perfecto para publicarlo.

Bajo mi punto de vista particular, existen tres tipos de huelgas:

  • Huelga normal. Por ejemplo, yo trabajo para una empresa privada de servicios. Supongamos que yo me pongo en huelga. Perjudico a mi empresa y sus clientes. Sus clientes pueden entenderlo, o no, y en todo caso no seguir trabajando con mi empresa. El cliente final tiene la decisión.
  • Huelga en servicios públicos. Si un trabajador de una empresa pública, o una empresa privada que trabaja para la administración, se pone en huelga, la perjudicada no es su empresa, se perjudica a la ciudadanía en general, o al menos una parte de ella. Y los clientes finales no pueden cambiar a los controladores aéreos o a los basureros.
  • Huelga premium. Irónico nombre para designar aquellos sectores privados que realizan una huelga con consecuencias para ciudadanos que no tienen nada que ver, uniendo así las “ventajas” de los dos tipos anteriores. Ejemplos de entrar en este grupo: sector lácteo en Galicia (cortando tráfico con tractores), sector del metal y minería (quemando neumáticos, toda una declaración de intenciones) y camioneros, entre otros.

    Supongamos que el derecho a la huelga está justificado, que lo está por la Constitución, y en todo caso no es esa la cuestión. Pero, ¿todos tenemos el mismo derecho a huelga? ¿Por qué hay dos grupos de trabajadores que, por su tipo de trabajo o por su “agresividad” tienen más capacidad de presión?

    Sin ir más lejos, dentro de mi sector (internet, medios) no sería lo mismo que yo haga huelga que si la hace un ISP (ejemplo entendible: que los móviles e internet dejen de funcionar porque trabajadores de Movistar estén en huelga).

    ¿Se me escapa algo o es que realmente no todos tenemos los mismos derechos? Yo no quiero atravesar mi coche delante de la vía del tren si mi empresa es injusta o si mi sector quiebra. Pero tampoco quiero que otros puedan hacerlo sobre mí. Creo en los derechos laborales y entiendo su necesidad, pero no organizados de forma que el precio sea tan alto y lo pague gente que no tiene culpa.

¿Qué conseguimos exagerando ese 25%?

  • Filed under: Varios
Tuesday
Aug 24,2010

Viajar por el espacio. (Aperitivo prescindible)

En 2001 Dennis Tito pagó 20 millones de dólares para ser el primer turista espacial, según Wikipedia. Desde él otros se han apuntado al carro, reduciendo los precios, hasta que actualmente se habla de 140.000 euros que se irían reduciendo hasta los 14.000. Desde hace años comento a mis amigos que no sería nada descabellado que acabemos viajando al espacio. Será cuestión de cinco, diez, veinte o treinta años que el billete no cueste más de 1.000 euros, incluso tirando por lo alto.

Exagerar para vender más.

Como es un tema que veo tan cercano, el sábado pasado me quedé escuchando en la radio un reportaje sobre turistas espaciales. Comentaban que en esos vuelos a más de 100 km de la Tierra se puede alcanzar una velocidad de Mach 3,3, lo que equivale a unos 4.000 km/h. Después de estas dos cifras, explicaban que es casi cuatro veces la velocidad del sonido.

Me gustaría pensar que los encargados del reportaje no entienden que Mach 3,3 es 3,3 veces la velocidad del sonido, pero no se trata de ignorancia, se trata de algo peor: exageración absurda. Resulta que no hace falta ser ingeniero aeronáutico para saber que 3,3 es casi 3, no casi 4. Y si hablamos de 4.000 km/h creo que la cifra es suficientemente impresionante para lo que estamos acostumbrados como para tener que exagerarla.

Tanto medios de comunicación como muchas personas comparten esa mala costumbre de la exageración por sistema. He llegado a cuantificar la desviación de algún conocido. Si hablan del tiempo que les lleva llegar de un sitio a otro, o quieren contar lo barato que es un restaurante, aplican un recorte de un 25%. Si la cifra es positiva, el aumento se produce en el mismo porcentaje pero creciente.

Consejo: tu historia no va a ser más o menos interesante por ese exagerar un 25% las cifras. Se trata de comunicar, no de negociar el precio de una alfombra empezando alto para acercarse a la realidad.

Foto: NASA

Thursday
May 27,2010

Una alergia puede ser muy molesta, pero no suele ser tan dañina como otras enfermedades que nos pasan más desapercibidas. Con la publicidad online ocurre un poco lo mismo, como consumidores de información nos fijamos más en los estornudos que en revisar periódicamente la salud.

Podemos distinguir entre tres tipos de publicidad dañina. Bajo mi criterio, y esto será discutible, el orden está claro: todas deben evitarse pero prefiero publicidad intrusiva a contenido patrocinado, y mucho antes que contenido comprado.

Publicidad intrusiva

En el argot de publicidad online los llaman interstitial, layer, pre-roll… todo aquello que no nos permite ver el contenido inmediatamente, nos lo tapa hasta pasar cierto tiempo o nos obliga de alguna forma a verlo en contra de nuestra voluntad. Un atentado contra la experiencia de usuario con un motivo poderoso: conseguir más visibilidad por parte del anunciante y por tanto más ingresos por parte del medio.

Contenido patrocinado

O la famosa discusión sobre posts patrocinados. No es molesto, o no tanto como otro tipo de publicidad intrusiva, pero guarda en el mismo cajón la gasolina y las cerillas, esto es, los intereses de un anunciante se ponen al mismo nivel que la opinión del medio. Al menos la condición aquí es dejar muy claro que ese post ha sido pagado, dejando al lector que saque sus propias conclusiones.

Contenido comprado o condicionado

Dentro de este apartado hay distintos niveles de gravedad, de hecho algunos son delito. El más habitual, por desgracia demasiado, es la presión del anunciante para hablar más o mejor de su producto a cambio de publicidad: “si no hablas bien de mí no te pago la publicidad”. Un camino peligroso también para el medio: es difícil fiarte de alguien que ya te ha mentido una vez.

Ojo, que también funciona a la inversa (y conozco casos, obviamente no bajo mi techo): “si no me contratas publicidad hablo mal de tu producto” o “si no me haces un favor hablaré mal de tu coche”.

También entra en este apartado la famosa compra de enlaces (semánticos), que podríamos decir que es una compra de voto en las urnas de Google.

Por suerte la transición de los medios a internet está ayudando a que no sea tan fácil comprar o condicionar contenido, al menos hacerlo de forma descarada. Los mecanismos de reputación funcionan mucho más rápido, y la capacidad de compartir, comentar y difundir una noticia es un mecanismo de control.

Si en una revista escrita alguien publica un contenido claramente comprado, cinco lectores se enterarán y el resto no. En internet ocurre lo mismo, con la diferencia de que esas cinco personas posiblemente realicen los cinco primeros comentarios a la noticia.

Perversa abundancia

  • Filed under: Varios
Wednesday
Dec 30,2009

La tecnología elimina barreras, y nos acerca cada vez más a nuestros objetivos de comunicación y contenidos. Sin embargo, estos van cambiando a medida que los conseguimos.

Pongamos un ejemplo, el vídeo sobre estas líneas.

“Bergensbanen” es posiblemente el documental mas largo del mundo con siete horas y media de duración. Muestra cada minuto de viaje en formato panorámico desde Bergen, costa oeste noruega, a Oslo. (vía)

Economía de la atención

Hace un par de semanas, dediqué diez minutos a ver el corte que pongo aquí. Si hubiese tenido este vídeo hace diez años, probablemente me hubiese visto una o dos horas, pero hoy mi atención está repartida entre muchos más focos.

Lo curioso es que, hace cincuenta años, me hubiese visto el vídeo entero. Y hace cien, si fuese posible, me habría convertido en la persona más feliz del mundo por poder disfrutar de esa “magia”.

El encanto de los soportes físicos y algunos digitales

Con la música, ocurre un poco lo mismo. El encanto del componente fetichista va a menos. Antes escuchar un disco implicaba ir a la tienda y comprarlo, o copiar un cassete. En cualquier caso, siempre tareas que requerían el suficiente esfuerzo como para recrearse en ellas mientras las hacías.

Después llegaron los MP3, que para mí tenían un componente fetichista todavía mayor que los soportes digitales. Nunca he utilizado Napster, en mis buenos tiempos se negociaba en canales de IRC (Efnet) el acceso al FTP de turno en Suecia, Alemania o algún país con conexiones rápidas. Y cada disco llevaba una serie de archivos de información y control (.nfo, .sfv). Tener el disco sin eso era como tener un disco físico sin carátula.

Con el P2P se perdió este encanto. Hoy soy de esos que compra más discos que nunca, pero por su valor sentimental y para adornar estanterías. Antes de comprarlo ya lo tengo en MP3 o Spotify sin ningún esfuerzo.

El móvil mató a la planificación

Algo similar ocurre con la comunicación personal, aunque a esto ya nos hemos acostumbrado hace mucho. Internet la ha mejorado, pero el cambio lo supuso el teléfono móvil. Lo curioso es que esa hiperconectividad nos hace relajarnos y, a veces, perder oportunidades.

Conclusiones

1. Cada vez es más difícil hacer contenidos que te hagan la persona más feliz del mundo, incluso que sean suficientemente brillantes como para que dediques tu tiempo a ellos (economía de la atención). Esto, para mí, es bueno. Lo malo es que quizás hayamos perdido la capacidad de parar y disfrutar de una hora de vídeo de un tren, que nos hubiera hecho felices en otra época. No se trata de cosas que antes molaban y ahora ya no, se trata de cosas que siguen “molando” pero que ahora tienen más competencia.

2. Somos católicos. No por la religión, sino por la cultura del sufrimiento: no hay gloria si no hay un proceso que nos cueste un esfuerzo. Está en nuestros genes.

La solución no es crear barreras artificiales, como no escuchar un disco antes de comprarlo, o tirar a la hoguera los teléfonos móviles. Esto se lo dejamos a los tecnófobos, que no son más que frikis de lo analógico. Nos toca evolucionar, y desarrollar nuestro espíritu crítico. En “El golpe”, Robert Redford apuesta a la ruleta los 3.000 dólares que acaba de conseguir en un timo. Hasta los 90 era un comportamiento aceptable y humano. Hoy no: nos ha tocado la dura tarea de aprender a dar valor incluso a aquello que no nos cuesta conseguir. Y no es una tarea fácil.

Sobre este blog

El agujero de gusano es el blog personal de Daniel Seijo. Mi punto de vista sobre las cosas que me rodean: informática, blogs, sociedad, política, economía y lo que se ponga por delante.

Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.

Últimamente es más fácil encontrarme en Twitter que en mi blog.

Mis enlaces compartidos

Twitter