Sikorsky, famoso diseñador aeronáutico, había mandado colocar el siguiente rótulo en el vestíbulo de su oficina técnica: “el abejorro, según los cálculos de nuestros ingenieros, no puede volar en absoluto, pero el abejorro no lo sabe y vuela”. (vía)
Algunos abejorros no se atreven a volar por miedo a la teoría. Deberían intentarlo, y si caen, pues ya tendrán tiempo de intentar otras cosas. Por otra parte, hay otros insectos que se empeñan en intentar volar a pesar de que no pueden. Ironías de la vida.
Secondo alcuni autorevoli testi
di tecnica aeronautica,
il calabrone non puó volare,
a causa della forma
e del peso del proprio corpo
in rapporto alla superficie alare.
Ma il calabrone non lo sa
e perció continua a volare.Igor Sikorsky
Según algunas reveladoras pruebas
de técnica aeronáutica,
el abejorro no puede volar,
debido a la forma
y al peso de su cuerpo
en relación a la superficie de sus alas.
Pero el abejorro no lo sabe
y por eso continúa volando.(mi mediocre traducción)
Un (gran) gallifante a quién me sepa decir de donde sale la frase. (Google sabe mucho, pero no lo sabe todo). La respuesta, si nadie la acierta, en unos días.
Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.





