Una alergia puede ser muy molesta, pero no suele ser tan dañina como otras enfermedades que nos pasan más desapercibidas. Con la publicidad online ocurre un poco lo mismo, como consumidores de información nos fijamos más en los estornudos que en revisar periódicamente la salud.
Podemos distinguir entre tres tipos de publicidad dañina. Bajo mi criterio, y esto será discutible, el orden está claro: todas deben evitarse pero prefiero publicidad intrusiva a contenido patrocinado, y mucho antes que contenido comprado.
En el argot de publicidad online los llaman interstitial, layer, pre-roll… todo aquello que no nos permite ver el contenido inmediatamente, nos lo tapa hasta pasar cierto tiempo o nos obliga de alguna forma a verlo en contra de nuestra voluntad. Un atentado contra la experiencia de usuario con un motivo poderoso: conseguir más visibilidad por parte del anunciante y por tanto más ingresos por parte del medio.
O la famosa discusión sobre posts patrocinados. No es molesto, o no tanto como otro tipo de publicidad intrusiva, pero guarda en el mismo cajón la gasolina y las cerillas, esto es, los intereses de un anunciante se ponen al mismo nivel que la opinión del medio. Al menos la condición aquí es dejar muy claro que ese post ha sido pagado, dejando al lector que saque sus propias conclusiones.
Dentro de este apartado hay distintos niveles de gravedad, de hecho algunos son delito. El más habitual, por desgracia demasiado, es la presión del anunciante para hablar más o mejor de su producto a cambio de publicidad: “si no hablas bien de mí no te pago la publicidad”. Un camino peligroso también para el medio: es difícil fiarte de alguien que ya te ha mentido una vez.
Ojo, que también funciona a la inversa (y conozco casos, obviamente no bajo mi techo): “si no me contratas publicidad hablo mal de tu producto” o “si no me haces un favor hablaré mal de tu coche”.
También entra en este apartado la famosa compra de enlaces (semánticos), que podríamos decir que es una compra de voto en las urnas de Google.
Por suerte la transición de los medios a internet está ayudando a que no sea tan fácil comprar o condicionar contenido, al menos hacerlo de forma descarada. Los mecanismos de reputación funcionan mucho más rápido, y la capacidad de compartir, comentar y difundir una noticia es un mecanismo de control.
Si en una revista escrita alguien publica un contenido claramente comprado, cinco lectores se enterarán y el resto no. En internet ocurre lo mismo, con la diferencia de que esas cinco personas posiblemente realicen los cinco primeros comentarios a la noticia.
Vaya por delante que para mí los feeds reducidos son como la cerveza sin alcohol: sólo cumplen su función a medias. Sin embargo se me ocurren algunos motivos por los que mostrar un feed reducido:
Publicidad. Rentabilizar un feed no es fácil, o al menos no lo es tanto como una página clásica. La tecnología va dos pasos por delante de los anunciantes. Hace meses, el fundador de Greenshines lo preguntaba en su Twitter, lo cierto es que no es una respuesta fácil.
En general, no publicarlos completos es ir contra tus usuarios. Jugar en otra liga. Elegir el camino bueno a corto plazo, pero malo a largo plazo. Por supuesto, todo es discutible.
Diseño. Leer ciertos blogs en Google Reader es como hacer teatro clásico en pijama. Es igual, pero no es lo mismo. El ritual mágico de leer un libro en una mecedora al lado de la chimenea tiene también su equivalente con una pantalla de ordenador. Por ejemplo, si lees Nadaimporta en tu lector de feeds, simplemente no tienes corazón.
Evitar copias. Si otros blogs fusilan tu contenido, es una forma rápida y mala de cerrar el grifo. El problema es que lo pueden seguir haciendo a mano, y los perjudicados serán tus lectores. Adecuado momento para recordar que este post habla sobre “motivos”, que no es lo mismo que “buenos motivos”.
Comentarios. Haciendo que el usuario entre en tu casa, das más valor al contenido con los comentarios, y además tienes más fácil que éste comente. Aunque yo ahora hago más comentarios en mis enlaces compartidos que en los propios blogs. El motivo es que probablemente no puedo aportar nada a la conversación en el blog, pero sí a quién se lo recomiendo.
Extra lap: después de recopilar estos motivos, en mi Google Reader quedaba un blog con feeds reducidos que no encajaba, La Tejedora. Me atreví a preguntarle a Ícaro Moyano, principal autor del blog y parte del equipo de Tuenti, y me explicó que él lo hace por comodidad, ya que prefiere sólo la entradilla del blog para poder ver si el post interesa o no.
Ya véis, no todos los feeds parciales tienen una malévola razón de ser, lo que no quita que sean los más adecuados en la mayoría de los casos.
Por cierto, ¿se os ocurren más motivos?
Los periodistas de siempre jugarán su papel en el nuevo periodismo que se nos avecina, los blogs (y similares), redes sociales o sitios colaborativos como soitu.es están cambiando el panorama, pero no eliminarán el periodismo clásico ni la necesidad de periodistas profesionales.
Como siempre que ocurren cambios, los que consigan ver en ellos una oportunidad y los mejor preparados serán los que salgan beneficiados, los que se sigan empeñando en nadar a contracorriente y los menos preparados serán los que no tengan cabida.
Un artículo de Howard Owens llamado Six roles for the modern journalist, en el que se apuesta por los futuros roles de los periodistas. Aunque Jose A. del Moral ya ha escrito un buen resumen, quiero hacer mis propios vaticinios sobre estos “roles”:
Me parece especialmente interesante, porque es una de las mayores flaquezas que le encuentro al modelo de periodismo actual. Según Howard Owens, deberían ser los periodistas los que tengan la responsabilidad de realizar contenido ético frente a posibles artículos escritos por interés por bloggers. La realidad que veo en un telediario, donde considero que tres o cuatro noticias son publicidad y no información, me hace dudar de que el “periodista clásico” tenga este rol inherente. Sin embargo sí me parece muy interesante el definir los mecanismos para detectar el contenido no ético, tanto para medios tradicionales como para nuevos medios, algo que a la mayoría de bloggers le puede costar más.
Resulta curioso que el objetivo inicial de los blogs, recopilar y filtrar información interesante, vaya a ser un rol de los periodistas en el futuro. La información es infinita, nuestro tiempo es finito, y por ello necesitamos que alguien nos haga una selección. Sitios de filtrado colaborativo como Menéame, o filtrado algorítmico como Google funcionan bien, pero el criterio humano seguirá estando presente. Si cada día tenemos un pool de 30 noticias, el elegir cuántas y cuáles es una labor en la que influyen demasiados parámetros como para poder fiarnos de las máquinas o de las masas.
Una historia la puede contar cualquiera, pero entenderla para después explicarla y aportar algo es otra cosa muy distinta. Pero esto tampoco es algo que diferencie a periodistas y bloggers, de hecho el propio autor afirma que los mejores periodistas serán los mejores bloggers, una frase con la que hace mucho tiempo estoy de acuerdo y no faltan ejemplos para justificarla.
El periodista debe saber escoger los mejores comentarios o aportaciones, y además meterse en la conversación, no ser únicamente un moderador. Para mí, uno de los puntos clave y uno de los grandes cambios que habrá.
“Los medios tradicionales envían mensajes, los blogs empiezan conversaciones”
(tagline del blog de Loïc Le Meur)
En el rol de guía y filtrado de contenidos se aportan pistas o consejos, el de agregador de información quiere decir que si el usuario sigue uno de ellos, el periodista debe ofrecerle toda la información y mecanismos posibles para documentarse sobre el tema
Saber lo que está pasando, saber que es relevante y contarlo en el momento, una tarea que no se puede delegar en medios que pueden no publicarla. Se me ocurre que los blogs no lo hagan por falta de tiempo (hablando de blogs personales) o por falta de criterio (más extraño en blogs profesionales serios). Especialmente interesante en sitios de promoción social, el número de votos y la relevancia de la noticia no siempre van de la mano.
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Resumiendo, los periodistas tendrán que adaptarse a los nuevos medios, y en ellos compartirán muchas de sus funciones con bloggers (en el sentido amplio de la palabra).

Lo de hacer publicidad gratuita de una empresa no es algo habitual por aquí, pero estos se lo merecen. Actualmente tengo mi línea personal con Movistar y otra secundaria para datos y trabajo con Yoigo, que no llevo siempre encima.
Lo que le faltaba a Yoigo hasta ahora era un plan de precios que permita llamar más barato a un número o grupo de números habituales, o al menos a una misma compañía: al fin y al cabo todas las compañías tienen tarifas muy similares y decantarse por una u otra depende de la compañía que tenga tu grupo de amigos.
Pero con esta oferta indefinida de Yoigo, las portabilidades irán en cascada. Llamar gratis a todo tu grupo de amigos, poder mirar el correo por 3 céntimos (lo que cuesta con Yoigo una sesión corta, tarifican por tráfico), conectarse a Internet por 1,2€ al día y además de todo eso llamar por 12 céntimos por minuto a otras compañías a cualquier hora es insuperable.
¿Que harán el resto de compañías? Algo, pero no lo igualarán. Se tendrán que conformar con quedarse con los clientes con miedo a cambiar, que no se enteren del tema o que tengan algún tipo de servicio específico, pero ya las veo dedicándose más a empresas que a particulares.
Ah, y lo siento por todos aquellos que tenéis penalización por portabilidad, tendréis que esperar un poco más. También lo siento por Movistar, Vodafone y Orange, siempre les quedará dedicarse al mercado de contenidos o servicios de valor añadido…
Visto en el blog no oficial de Yoigo, y nota de prensa en PDF para quién no se lo crea.
Sólo falta una cosa para ser perfecto: cobertura 3G.

El pasado jueves Subaru realizaba una presentación para bloggers del nuevo Impreza con la ayuda de Addoor. Si bien las empresas tecnológicas suelen contar con los bloggers para este tipo de presentaciones, en España era una novedad esta atención.
Ha merecido la pena cogerme un avión hasta Madrid, quizás no tanto por ver el coche (podría esperar y verlo en algún concesionario de aquí), pero sí por poder hablar con los responsables de Subaru, asistir a una presentación de este tipo y aprovechar un par de días para desvirtualizarme con gente como Gonzalo Ruíz o Javier Costas.
Mi resumen sobre el coche lo podéis encontrar en Motorpasión: Subaru Impreza 2007 en profundidad e impresiones de su presentación. A continuación, unas pequeñas reflexiones sobre el papel de los bloggers en este tipo de eventos. Para quién no lo quiera leer, lo resumo: está bien que las empresas se acerquen a los blogs, siempre y cuando respeten su libertad de opinión (en este caso ha sido así) y los bloggers sean responsables y no se “vendan” a cambio de regalos, una cena o buen trato, de la misma manera que la ausencia de estos elementos no debería ser motivo para hablar mal del producto.
Leer más »Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.





