La línea de cajas de Gadis del centro comercial Cuatro Caminos (A Coruña) es todo un show. No se demasiado sobre teoría de colas, pero me puedo imaginar varios algoritmos que nos lleven a una solución medianamente razonable, (primero que entra en cola, primero que sale). De eso a la realidad hay un mundo. Allí estaba yo, como elemento [5][3] del array, aproximadamente, rodeado de gente tan estresada como yo por tener que esperar siempre la misma cola. En un instante `t` escuchamos por megafonía “Señorita funanita, acuda a caja”. ¡La frase mágica! Allí nos encresturiamos y paramovemos, vigilando por dónde llegará fulatina y a que caja irá. Y cuando llega, la gente se lanza como locos a esa caja, a mi me adelantó una
No, no busquéis comparaciones ocultas con amimales: no estoy hecho un tigre, ni estoy como una cabra, ni duermo como un… (¿hay algún a nimal que duerma por vicio?) Bueno, para lo de dormir Sabina me dió la excusa, ...dormía todo lo que había que soñar sin perdonar una siesta…. Vamos, que el I+D y la fantasía nunca es tiempo perdido.
Escapando de la responsabilidad, y del agobio innecesario de ponerme a estudiar, despues de ver el principio de “El robobo de la jojoya” (todo un clásico de Martes y 13), decidí ir a ver “La noche con fuentes” hasta que me rallara y poner “Blanco sobre Negro” (pobre Sánchez Dragó, para un programa de cultura que hay y lo ponen a la altura de Leticia Sabater), hasta re-rallarme y volver a Fuentes, e ir haciendo “swaps” hasta llegar a mi objetivo final, Redes, al que ponen a parir en algunos sitios pero ya se sabe, en el país de los ciegos el tuerto es el rey.Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.





