Hoy ve la luz uno de los tres interesantes proyectos en los que ando metido últimamente. Se trata de Weblogs SL Brasil, nuestro intento por cruzar el charco y tratar de conseguir publicaciones interesantes y de éxito en otro país. ¿Por qué Brasil? La juventud de su población, el crecimiento de internet y el éxito en países de Sudamérica (que no podemos replicar en Brasil por el idioma) son la motivación.
El primero en salir ha sido Motorpasión Brasil, por lo que el proyecto me venía como anillo al dedo. Personalmente me ha resultado interesante participar en un proyecto internacional, ocupándome de la coordinación editorial, con el hándicap que supone el idioma. Francesco Cardi, que ha vivido allí unos cuantos años, ha sido el que ha tirado del carro.
Detrás todo el equipo técnico y de gestión de Weblogs SL, y delante algunos de los blogueros más destacados de motor en Brasil, que han aceptado subirse a nuestro barco, y que seguro no se arrepentirán.
Más información en el blog de Weblogs SL.
Enlace: Motorpasión Brasil
Es improbable conseguir una voz unánime en la red en contra de un político sólo con su nombramiento, pero Ángeles González-Sinde lo ha conseguido al ser nombrada ministra de cultura.
Nunca me sumo a las peticiones y quejas varias porque no me gusta repetir lo que otros ya han dicho mejor, pero en este caso quiero hacer un breve resumen y contextualización de los motivos que nos hacen fruncir el ceño.
*Ángeles González-Sinde* se erige como defensora de la cultura, y para ello quiere *“regular Internet”*. Concretamente, pelear contra las descargas peer2peer, que hacen descender las ventas de discos o las entradas de cine.
Vayamos por partes. La analogía es clara, el periodismo no está muerto, los periódicos sí. De la misma forma, la cultura no corre de peligro, su modelo de negocio sí. Y su modo de protegerla es precisamente restringirla en vez de fomentar su difusión.
Frente a una sociedad red, en la que todos o gran parte de sus componentes crean y comparten a la vez, el modelo que pretenden defender es anacrónico e inútil en el nuevo panorama. Supone además una distinción entre categorías de creadores de forma arbitraria, que se puede resumir en una frase: ¿Andy y Lucas son cultura?
Precisamente la subvención de la cultura es una de las pocas que defiendo (el resto, “que le den a la tecla como yo”) pero no se puede jugar con las dos varas de medir: llenar conciertos por un lado y llorar por ayudas y beneficios por otro.
Resumiendo: Internet es, y debe ser, la herramienta para el enriquecimiento cultural y el acceso universal a la cultura, no un enemigo contra el que haya que luchar.
Disclaimer: a pesar de lo que alguien pueda pensar, ni yo ni los que protestamos lo hacemos por intereses directos o indirectos. No pedimos subvenciones para creadores en Internet, y realmente nos podría beneficiar indirectamente que el p2p se acabe tal como parece pedir la ministra, aumentando así la importancia de nuestros contenidos en la red. Pero obviamente no estamos dispuestos a pagar el precio de poner aranceles a la “cultura” para conseguirlo, por aquí parece que aún queda un poco de cabeza.
Hace unos días tuve que visitar a una abogada para arreglar unos papeleos. Trámite administrativo normal, nada extraño. El caso es que nos recomendaron una. Concierto una cita, y en cuanto entro por la puerta lo primero que me dice es “tú tienes pinta de saber de informática”. Se me ocurrieron unas diez respuestas, a cada cual más grosera, pero decidí dejarlo en un simple “sí, es posible, ¿por?”.
Entonces me empezó a explicar que llevaba todo el día sin poder entrar en su e-mail (eran las 16:30 ya), y me enseña su monitor. En él aparece un aviso (no sé si un aviso legal o por el estilo) sobre algún cambio en Hotmail, y un botón grande que ponía “Aceptar”. Al final de la página, un enlace que llevaba a otro sitio con más información.
Yo seguía sin abrir la boca y, la mujer, de unos 35 años y sin ningún problema cognitivo aparente, me dice que ella “hace click allí” (en el enlace, no en el botón de aceptar) y que “le aparece eso”. Tomo aire y le explico con algo de ironía y ninguna sonrisa que normalmente el botón de Aceptar es el que se utiliza para aceptar, y que esto parece un problema de comprensión más que un problema informático.
Me siento y me explica los papeleos que tendría que hacer, finalmente me dice que las gestiones suman unos 600€. En ese momento me entran ganas de preguntarle si me descontará los 60€ por la pregunta que ella me ha hecho, pero decido coger el presupuesto y decirle que ya la llamaré.
Obviamente, me he buscado a otra persona para que lo haga, y posiblemente me salga mucho más económico. Pero lo que me sorprende es que alguien que se dedica a consultoría, véase hacer cosas para ella normales pero que a los demás nos costarían mucho más trabajo, muestre esa tranquilidad al admitir al primer cilente que entra por la puerta que es una analfabeta digital. Peor que eso, que no pone el más mínimo interés en hacer lo que hace, y que puede estar todo el día sin correo electrónico por no leer cuatro líneas.
Próximo capítulo, algún día, los médicos.
Un post breve, realmente una respuesta a un twitt de Andrés Milleiro y otro de Luis Rull.
Creo que tiene mucho sentido crear versiones locales de algunos servicios y publicaciones, pero no de otros. Y cuando digo local, da igual que hablemos de Coruña, Galicia, España o Europa, simplemente una restricción territorial sobre un servicio global.
El caso es que encuentro tres casos:
Últimamente le estoy dando muchas vueltas a los servicios locales, creo que aún queda mucho por explorar.
Tenía pendiente desde hace algún tiempo escribir esto, y hoy parece un día adecuado, cuando conocemos que ya hay tres millones de parados en España. No soy muy amigo de los consejos ni de los libros de autoayuda, pero aprieto los dientes y allá vamos.
Internet puede ser una buena herramienta para mejorar nuestras habilidades, para encontrar trabajo o para crearnos un trabajo. Iremos de menos a más, de forma que los consejos puedan resultar útiles para todo tipo de perfiles, aunque con una condición necesaria: ganas de trabajar y de hacer cosas. Sin esto no vamos a ninguna parte.
El tiempo libre es la materia prima para crear algo, algo que no valoras lo suficiente hasta que te quedas sin él. Así que aprovéchalo, lo que hagas con él es una inversión de futuro. Si estás en paro o no trabajas a jornada completa, tienes bastante. Y aunque trabajes 8 horas al día sigues teniendo margen.
Todo esto, como complemento a la formación universitaria o profesional.
Leer más »Además de mi blog personal, que mantengo desde 2003, en marzo de 2005 fundé Diariomotor, desde septiembre del mismo año escribo en Motorpasión y actualmente también trabajo como coordinador editorial para Weblogs SL.





