
Cuando las pintadas y los “hacks” callejeros se convierten en arte en vez de en patéticas pataletas, cualquiera se replantea sus cimientos. Ojo, ¡pinta!

Cuando las pintadas y los “hacks” callejeros se convierten en arte en vez de en patéticas pataletas, cualquiera se replantea sus cimientos. Ojo, ¡pinta!